El campesino y el Rel de las Aguas
El profesor nos a pedido que continuemos un cuento que se titula el campesino y el Rey de las Aguas y lo he continuado de esta forma:
Uno de ellos quiso hacer lo mismo.
El campesino fue al mismo río, también con una azada de hierro, el campesino cogió su azada y la tiró al rió, se hizo el apenado y empezó a lamentarse.
El Rey de las Aguas apareció ante él y, enseñándole su azada de hierro, le preguntó:
— ¿Es la tuya?
Respondió el campesino:
— No, no es la mía.
El Rey de las Aguas le enseñó una de plata.
— No, tampoco es esa —dijo nuevamente el campesino.
Entonces el Rey de las Aguas le enseñó la azada de oro, cuando el campesino vio la azada de oro dijo:
— Si, ¡Esa es la mía!
Como castigo por haber mentido, el Rey de las Aguas no le dio ninguna de las tres azadas.
De vuelta a su casa, el campesino estaba apenado y lamentándose por haber mentido al Rey de las Aguas, y contó aquella tragedia a sus amigos.


Meneame
del.icio.us



